25 febrero 2017

Entre la razón y el corazón

Por Asier Bilbao

Nairo Quintana regresa al Giro tres años después de salir victorioso
No me creía los rumores del intento de doblete Giro-Tour por parte de Nairo Quintana hasta que su equipo confirmó oficialmente la noticia. Resumiendo lo que pienso respecto al tema; una de dos: o en el Movistar “se hicieron popó” cuando vieron al detalle el recorrido del Tour (*1) y prefirieron asegurar una gran victoria en Italia... o Nairo irá al Giro de una manera conservadora, a verlas venir al mejor estilo Lemond, para afinar las piernas y el organismo, sin tomar riesgos ni entrar en desgastes innecesarios de cara al sueño amarillo. De todos modos se sabrá muy pronto si Nairo va a disputar el Giro o va en modo “a ver qué pasa”; porque con el Etna y el Blockhaus en la 1ª semana de carrera no se podrá esconder mucho.

Si la elección de hace tres años de dejar a un lado el Tour para acudir al Giro la titulé como Una decisión acertada, esta vez la de intentar el doblete, con la intención declarada por él mismo y su equipo de ganar las dos GV más importantes del calendario en la misma temporada, me parece una decisión cuando menos arriesgada. Pero ellos sabrán mejor que nadie qué es lo que más les conviene.

Otra cosa distinta es que la decisión de doblar Giro y Tour provenga del hecho de que en su equipo, tanto por el recorrido como por la fortaleza mostrada hasta ahora por su principal rival, vean, sino imposible, sí muy difícil ganar en Francia. Si corren el Giro porque ven más fácil asegurar así una victoria en una GV en 2017, entonces me parece una decisión correcta. Luego están, por supuesto, las prioridades publicitarias del Movistar, que desconocemos cuales son realmente.

Si hablamos con objetividad, sin la tricolor pintada en la cara, es más factible que Nairo no gane ni una de las dos a que gane ambas pruebas. Y si alguna de las dos puede ganar con mayor facilidad esa carrera es el Giro:
- Porque el recorrido le es más favorable que el del Tour.
- Porque los rivales que se encontrará en Italia, aunque son muchos, están uno o dos escalones por debajo suyo.
- Porque aún está un peldaño por debajo de Froome.
- Porque el esfuerzo de tratar de ganar el Giro es muy posible que le pese en la última semana del Tour.

Lo que veo claro es que, como le avisaba Nibali hace poco, no va a poder disputar las dos GV con garantías (*2). Por otra parte, un nuevo pódium sin victoria en el Tour se podría interpretar como un fracaso y se arriesgarían a recibir críticas de todos lados. Sobre todo si el Movistar no mostrara una actitud atacante en la carrera francesa. Pero todo se vería muy diferente si Nairo se presentara en Düsseldorf “con las tareas realizadas”; con un nuevo Giro reluciendo en el palmarés. Llegaría sin duda más relajado; libre de toda la presión de sentirse en la obligación de ganar de una vez por todas el Tour.

Primera parada del reto: el Giro
Los rivales que se encontrará en Italia no le darán tregua ni un momento
Pero ojo... para comenzar con buen pie en el intento del doblete hay que vencer obligatoriamente en el Giro. A Nairo no le vale ningún otro puesto. Ni siquiera de pódium. Es posible, y hasta probable, que Nairo lo gane. Pero dista mucho de ser una certeza. El boyacense es con diferencia el mejor vueltómano de entre todos los corredores que tomarán la salida en Cerdeña. Y por tanto llevará colgado desde el principio el cartel de Favorito Nº1, con toda la responsabilidad y presión que conlleva. Pero caeríamos en un error si creemos que el Giro del Centenario (con todo lo que esto significa para los italianos) va a ser un “paseo militar” para él y su equipo; un Vini, vidi, vinci al estilo de como gustaba decir Julio Cesar tras regresar a Roma de sus campañas victoriosas. Estarán en liza, aparte de un buen número de buenos ciclistas de GV, varios corredores como Kruijswijk o Landa, que se adaptan a la perfección a la particular idiosincrasia del Giro y que tienen puesta en esta prueba todas sus energías y esperanzas de una gran victoria que de brillo a sus temporadas.

Y si esto fuera poco allá van a estar las dos estrellas italianas del momento: Nibali y Aru. El maestro y su alumno aventajado. E Italia entera con ellos; con lo que este hecho conlleva en cuanto a la implicación de los tifossi en la carrera. Y con ellos dos disputando el Giro del Centenario ante un rival extranjero no me extrañaría nada que los de RCS decidieran “mirar para otro lado” y a sus equipos se les diera una especie de carta blanca para “sacar a pasear la artillería pesada” en la última semana montañosa. Ya presenciamos atónitos las mejoras en las prestaciones atléticas que sufrieron Aru y Nibali en la semana final de los Giros 2015 y 2016 respectivamente. Estarán dirigidos además por dos tipos sin ninguna clase de escrúpulos ni valoraciones éticas a la hora de conseguir los objetivos que se proponen: el alto mando militar kazajo Vinokourov (entre otras comprador de la París-Niza 2003 y la Lieja-Bastogne-Lieja 2010, atrapado dopado con la sangre de un compañero de equipo circulando por sus venas, con innumerables casos de positivos en la estructura que dirige, con ciclistas de su equipo muertos en extrañas circunstancias, etc.) y el caprichoso dueño del nuevo Team-Bahrain, el hijo del rey de ese mini-estado petrolero, acusado de torturar con sus propias manos a detenidos durante las revueltas de la llamada Primavera Árabe. Con personajes de esta calaña pululando por el Giro no podemos confiar en que Nairo vaya a tenerlo fácil.

Segunda estación: el Tour
¿Presenciaremos otro "Duelo en las altas cumbres" en el Tour 2017?
La razón por la cual Nairo no acudió al Tour 2014 es que se incluía en su trazado una etapa con varios tramos de pavé de la París-Roubaix (nada que ver con el pavé más suave que hubo en 2015) y sobre todo una crono plana de 54 kilómetros. Y en Movistar seguro calcularon lo que podía perder en esas dos etapas. Por eso prefirieron el Giro con sus 10 metas en alto, incluida la durísima cronoescalada al Monte Grappa. En este sentido, en el recorrido del Tour 2017 no se atisba ninguna dificultad extraordinaria para Nairo. Y ofrece suficiente terreno para que sus excepcionales cualidades escaladoras puedan expresarse en todo su esplendor. Son 8 las fracciones de montaña y solo 36 kilómetros CRI divididos en dos etapas. Nairo no debería dejar pasar ni uno más de estos papayazos en forma de recorridos propicios.

¿Pero puede Quintana vencer a Froome? Sin duda. ¿Cómo? Siendo él mismo y sus directores valientes e inteligentes a la vez. Valientes arriesgando el puesto de pódium en pos de la victoria. Y solo la victoria. Inteligentes trazando estrategias para dejar a Froome aislado, sin gregarios que lo respalden; siempre lejos de la línea de meta. Cosas ambas harto difíciles que se den. Ya sabemos de lo conservadores que pueden llegar a ser en el Movistar. Y para colmo Arrieta y Chente no es que parezcan estar sobrados de inteligencia.

Froome hoy día es el mejor cuando de ejercer el ciclismo-control se trata. Pero ni mucho menos es imbatible. Ya pudimos comprobarlo un par de veces el año pasado, en los JJ.OO. de Río de Janeiro y en la etapa de Formigal. Froome sin equipo que lo lleve protegido hasta su zona de seguridad, es un ciclista bueno, sin más. Y ante su poca lectura de carrera y su nerviosismo cuando se encuentra aislado diría casi que es un ciclista del montón. Vamos, que no causa temor a nadie que se muestre valiente y tenga piernas. El problema es comprobar si tras el Giro del Centenario Nairo tendrá piernas en el Tour como para mostrarse valiente y discutir la supremacía de Froome.

Una decisión arriesgada
Froome y el Sky tienen muy claras sus prioridades: Tour y solo Tour
El último ciclista que disputó el doblete en esta década, con la intención declarada de ganar Giro y Tour, es Alberto Contador, que lo intentó en 2011 y 2015. Ganó el Giro en las dos ocasiones y fue 5º en el Tour, también las dos veces. Se puede decir que dobló bien las dos GV, que el físico le respondió, etc. Pero en los dos Tours siempre se mostró sin alegría en las piernas cuando llegaban los momentos de jugarse la carrera. Y en 2011 no había entrado aún en su declive físico. El mismo Contador declaraba tres semanas después de ganar el Giro 2015 que aún sentía las piernas duras por el esfuerzo (gamba di legno en el argot ciclístico italiano) y que todo ese tiempo no pudo realizar los entrenamientos como él hubiera querido.

Ya que se mencionó en el párrafo anterior, vayamos con el recurrente lema de que Nairo dobla muy bien dos GV al año. En 2015 es con diferencia el más fuerte en la última semana del Tour. Pero en la Vuelta, con sus 11 metas en alto, se muestra en todo momento sin chispa; como un escalador bueno, pero sin más. Cuando en condiciones normales a Aru, Purito y Majka los hubiera tiranizado sin contemplaciones. El año pasado su organismo no puede en el Tour y se limita a aguantar, sin realizar mayores alardes. Y en la Vuelta es el mejor escalador, sí. Pero en el mano a mano con un Froome que no estaba al 100% solo logra distanciarlo por unas decenas de segundos en La Camperona y Lagos de Enol. Y no creo que podamos comparar disputar como segunda GV del año el Tour de Francia o la Vuelta a España. Ni en nivel de exigencia física, ni en tensión en carrera, ni en presión mediática. Nada que ver. Como a Nairo se le complique un poco el Giro habrá que ver en qué condiciones llega al Tour.

Desde el último doblete de Pantani, todos los últimos ganadores del Tour (exceptuando al suertudo de Pereiro) no solo tenían en mente ganarlo o deseaban ganarlo. Es que vivían día y noche obsesionados con ganarlo. Entrenaban, comían, dormían y respiraban por y para vencer el Tour. Yo también quiero ver a Nairo ganar el Tour. Pero para eso debe mentalizarse que todo lo que haga y deje de hacer debe ir enfocado única y exclusivamente en esa dirección: “Ganar el Tour... Ganar el Tour…”. Como una obsesión enfermiza que no te deja ni conciliar el sueño. No me extrañaría nada que en el Movistar recapacitaran y a última hora Nairo se diera de baja del Giro. Porque ahora mismo veo a Chaves con más posibilidades de pódium que Quintana en el Tour.

Nairo está cometiendo un error al ir dejando pasar las oportunidades con los recorridos tan favorables a sus características que se está encontrando en el Tour, con tan pocos kilómetros en contrarreloj individual. Soñar que con el declive de Froome ya llegará el turno de Nairo de ganar el Tour es muy lindo. ¿Pero y si a los de ASO les da por regresar a como era el Tour hasta el 2012? Nadie tiene una bola de cristal para poder ver qué nos deparará el futuro. Como les dé por proponer de nuevo recorridos llamémoslos clásicos, con menos etapas de montaña y más cronos largas estamos jodidos. Para este año ya redujeron a tres el número de metas en alto. Con que pongan en años venideros, como hicieron en 2014, una sola CRI que supere los 50 kilómetros a más de uno se le puede quedar cara de tonto.

Me parece muy bien que Nairo corra el Giro y Tour. Me parece excelente que quiera ganar el Giro. Pero por todas estas cosas que he comentado, si lo que realmente tiene prioridad para él es ganar el Tour me parece un error que dispute (que es muy diferente a solo correrlo) la general del Giro. Porque entonces ya podemos olvidarnos del sueño amarillo. Por los recorridos de ambas pruebas este año sí está difícil intentar el doblete, porque las dos carreras tienen una 1ª semana con dos etapas muy exigentes donde los capos no se pueden permitir llegar justos de forma y una 3ª semana con sendos etapones que pueden ser la tumba de cualquier favorito. Pero no nos precipitemos en los acontecimientos. Esperemos a ver con qué genialidad nos sorprende Nairo este año. Porque como es bien sabido...

El corazón no entiende de razones
La presencia de la tricolor insufla energias extra a Nairo Quintana
Si Colombia es pasión... Si Colombia es ciclismo... Si el ciclismo definitivamente es pasión... Entonces... ¡Al carajo! La pasión no necesita de razonamientos. Nairo es un grande del ciclismo actual. Un ciclista serio, muy centrado y muy ambicioso en sus objetivos. Y ha prometido que hará el doblete Giro-Tour con toda la intención de ganar las dos. A pesar de su juventud tiene mucha experiencia en la élite, conoce mejor sus límites físicos y mentales y sabe cómo enfrentar esta clase de retos. Con 27 años recién cumplidos entró en la edad ideal para un ciclista, la mejor etapa para mostrar todo su potencial deportivo.

Ya nos ha demostrado poder aguantar el rigor de disputar dos GV al año. Y lo hemos visto ser competitivo en la segunda GV de la temporada. Es evidente que actualmente es el ciclista que, por sus características, mejor recuperación física tiene entre una GV y otra. Además tiene 33 días de recuperación entre el final del Giro y el comienzo del Tour. El año pasado llegó al Tour con una sobrecarga de entrenamientos. Si con un inadecuado estado de forma pudo finalizar 3º en París, con una conveniente relación descanso-entrenamientos en Cómbita tras ganar el Giro quien nos asegura que no vaya a poder, no solo ponerle las cosas muy difíciles a Froome, sino vencerlo de nuevo, como ya lo hizo en la pasada Vuelta a España.

A raíz de esa victoria en la Vuelta se le siente un cambio de mentalidad y una mayor confianza en sí mismo, como nos demostró con su exhibición en el alto de Mas de La Costa, en la reciente Volta a la Comunitat Valenciana. Y sigue creciendo como ciclista a cada pedalada que da. Hasta Silvio Martinelli, el director deportivo de Marco Pantani en su doblete del 98, afirma que Nairo es el único ciclista capacitado actualmente para lograr la hazaña de vencer el mismo año Giro y Tour. ¿Qué más queremos para convencernos de que es posible culminar con éxito la gesta?

Pues si con todo esto no tuviéramos aún suficiente para creer, en las pasadas navidades una vidente pronosticó en Caracol Radio que “Nairo Quintana ganara este año el Tour de Francia y dos carreras importantes más”. Si miramos en su calendario de competencias, aparte del Giro de Italia tiene la Tirreno-Adriático. Como Nairo gane La Corsa de los Dos Mares... ¡Blanco y en botella! En la medida en que se vaya cumpliendo La profecía de la vidente ya podremos comenzar a encargar el caviar y poner a refrescar la champaña, que este año toca celebrar por todo lo alto.

---------------------------------------------------

(1) Solo tres llegadas en alto para Nairo; al que, mientras no demuestre lo contrario, considero “el mejor escalador de meta en puerto de montaña” al que la deriva de los recorridos de las GV le viene como anillo al dedo.

(2) El aviso del Tiburón era claramente para “despejar a las patadas balones fuera del estadio”. Porque no le conviene nada tener a Quintana de rival en el Giro. Solo entre las metas en alto del Etna, Blockhaus, Oropa y Piancavallo, con arrancadas como las del Terminillo o Alpe d’Huez en 2015, Nairo le puede sacar muy fácil entre 3 y 4 minutos.

6 comentarios:

  1. Como aficionado novato al ciclismo, quisiera decirles:
    1) Su blog es una excelente forma para formarse un criterio a partir de su experiencia y opiniones, no hay muchos espacios como este para leer análisis de ciclismo sin las afecciones de la inmediatez del boom mediático, entonces adelante y gracias.
    2) No estoy seguro si hay algo de ironía en la última sección de esta entrada, pero luego de las criticas de la entrada pasada es interesante ver que hay espacio para la pasión, porque en últimas, que sería de un deporte sin la pasión. Confiando en la berraquera de Nairo y los demás ciclistas nacionales, junto con la profecía de la vidente, este año celebraremos, no se cuál, pero celebraremos.

    ResponderEliminar
  2. Hermano, gracias por el artículo, ya venía haciendo falta un buen análisis como el que nos ha dado, a veces exageramos la pasión, pero debemos mantener la razón sobre lo que puede suceder. Claro, Nairo es para mi el mejor ciclista del pelotón bajo ciertas condiciones, no el más completo, y además es claro que puede andar por encima del nivel de todos, pero hay un par que también lo pueden hacer, y hay muchos que han demostrado que bajo las condiciones del TDF pueden andar mejor. Para mi, debería hacer una preparación muy europea antes de afrontar el TDF, hemos visto como el calor cause malos efectos, junto con las partículas que trae el aire en esta temporada, cosas que no se ven en ningún lugar de Colombia (todo aquello que traen las estaciones). Igual que siempre, voy a estar pegado a la pantalla animando a nuestro capo, a nuestro Nairo, siempre teniendo en cuenta que en el ciclismo, cualquier cosa puede suceder y hoy por hoy hay un buen número de corredores que pueden dar la batalla y porque no, la sorpresa!

    ResponderEliminar
  3. Uy si, que Pereiro haya ganado un Tour de Francia marcó el punto mas decadente en la historia de esa competición. Un tipo que no tenía talento para ganarlo, que no era tan buen ciclista al fin y al cabo, que le regalaron media hora el día de Monte Limar, que le quitaron a los rivales serios (Ullrich, Basso, Mancebo, Vinokourov) y después le dieron por ganado el Tour por dopaje de Landis, para venirse a saber después que iba igual o peor que el norteaméricano, se supo que realizó autotransufisiones y hemoglobina artificial.

    ResponderEliminar
  4. Excelente análisis. Creo que tarde o temprano Nairo (y todo ciclista de élite) debe animarse a intentar este doblete. El que no arriesga nunca sabrá de lo que es capaz. En el caso de Nairo, mejor temprano que tarde, aprovechando la excelente forma en la que está.

    ResponderEliminar
  5. Muy acertados los comentarios desde la pasión y desde la razón, Nairo tiene con que, el problema radica en Unzue y compañía (también Valverde), lo dejaran o lo seguirán mandando a hacer ataques pancarteros de 3 o 4 km que a la final en el Tour benefician a Froome, porque es lo que (hasta donde sabemos) las piernas le dan?

    ResponderEliminar
  6. Muy agradecido con el artículo... Gran análisis. Un saludo

    ResponderEliminar